Mostrando entradas con la etiqueta Cultura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cultura. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de junio de 2010

Man & Co

A mi amigo y colega, Miguel, con el que al pasar de los años (¿siglos?) aún nadie se ha puesto de acuerdo quien de los dos es el mayor genio de la literatura universal (si él o yo), en una de sus alocadas peripecias, tal vez una batalla, le dieron el apodo del “manco de Lepanto”. Los siglos pasan, pero las leyendas urbanas perduran. No se sabe (eso me lo invento yo, que los inviernos, aquí en Stratford-upon-Avon se nos hacen largos), si Miguel estuvo en la famosa batallita, lo cierto es que manco, lo que se dice manco, no se quedó, tal vez algo anquilosada, su mano izquierda.

A mi amigo y colega, de cuyo nombre no quiero acordarme (otra invención de Stratford-upon-Avon), y del que nadie discute quien es el mayor genio de la literatura universal (aviso a navegantes: Galicia no esté en el universo), porque no hay color (y es él), en una de sus intrépidas peripecias, tal vez un acto de valentía, le dieron el apodo del “manco de Málaga”. Los siglos pasan, pero las leyendas urbanas perduran. Hasta ahora, se creía que las SS habían llegado en busca del Santo Grial hasta el monasterio de Montserrat. Ahora, en los albores (las ganas que tenía de utilizar la palabra) del siglo XXI la SS se ha cebado con “cuyo nombre no quiero acordarme”, y por suerte no ha habido amputación, pero se de buena tinta, que momentáneamente se lo han dejado rígido. Coin(insert)cidencias de la vida, la mano temporalmente anquilosada, es la izquierda.

A mi amigo y querido colega: Déjate de hostias y aunque sea con la mano sana (sana, sanita, culito de rana, si no sanas hoy..) escribe que esto sin ti no es esto ni es “na”.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Techo (with or without)

Cuando llegan estos días me acostumbro a poner de muy, pero de que muy mala leche, y la verdad, no se por que. Sí, es posible que la culpa la tenga toda yo, pero siempre encuentro una excusa de auto exculpación. Entre los ejemplos de hasta donde puede llegar la bajeza humana, hoy he leído que han detenido a 32 empresarios (sic) dentro de la operación llamada “Génesis” por haber defraudado a Hacienda (que por lo que se ve no somos todos) la nada despreciable suma de 25 millones de euros. Una fruslería.

Reconozco que siento cierta fascinación por el o los empleados públicos encargados de bautizar
operaciones (nada que ver, en este caso, con Baute, C) Yo, cuando sea mayor quiero ser uno de ellos. Desconociendo el porque le han puesto este nombre bíblico, la primera reacción que tengo es de temor, ya que si está relacionado con “el principio” o “la creación” o “el origen” quiere decir que lo que sabemos hasta ahora es la punta del iceberg(*). Espero que no tenga nada que ver con el grupo musical Génesis, aunque si lo tuviese, seguro que algo habría del tema Land of confusion (video de recomendada visión).

Se ve que los avispados empresarios crearon sociedades relacionadas piramidalmente (nada nuevo bajo el sol) en las que algunas de estas, las sociedades, no las pirámides, utilizaban como testaferros (hombres de paja) a indigentes y en un caso, aquí está lo grave, el domicilio de uno de estos era el cajero automático donde se refugiaba. Antes se utilizaban a muertos, ahora somos más modernos y nos cebamos en la desgracia viva. Y mañana es Navidad. Yupiii.

Por si a alguien le interesa, me ofrezco para hacer de hombre DE paja, mi nombre es Chevy y me refugio en Oriotavresbo. ¿Algún voluntario más?


(*) Sólo para antropólogos del siglo XXII. Los icebergs eran unas grandes masas de hielo desprendidas de glaciares (generalmente polares) o de plataformas de hielo que desaparecieron a medidos del siglo pasado por el calentamiento global. El volumen que mostraban sobre el nivel del agua era solo una octava parte de su volumen total. La expresión “punta del iceberg” cayó en desuso, y debido al calentamiento antes mencionado, fue sustituida por “punta del nabo” (entiéndase descapullado) aunque las proporciones de uno a ocho fueron (y aún son) motivo de fuerte controversia.

martes, 28 de julio de 2009

Identidad Cultural

Este es mi primer post “por encargo”. George me invitó dentro de su propuesta de Identidad Cultural a que diera a conocer el lugar donde vivía o alguna fiesta o tradición propia del lugar. Hablar de Barcelona sería fácil, es una ciudad que está muy “explicada” y en la que tenemos cada día más y más turistas y por esa razón me he inclinado a explicar un par de tradiciones escatológicas de la cultura popular catalana. Después de leer estos dos breves apuntes que nadie se piense que aquí, en Catalunya, nos pasamos el día “descomiendo” o haciendo referencias a temas de esta índole.


El “caganer”, inicialmente, era una figurita de barro que se pintaba vestida con la típica barretina catalana y faja, rojas, que está en actitud de defecación y que se colocan en los belenes. Los orígenes de esta tradición datan finales del siglo XVII y principios del XVIII, en pleno Barroco, un movimiento cultural y artístico caracterizado por un realismo exagerado. No está muy claro el significado de colocar en un belén una figura cagando, pero se cree que con las heces se fertilizaba la tierra y que por eso se le puede considerar un símbolo de prosperidad y buena suerte para el año siguiente. Estos últimos años, la figura del “caganer” se ha actualizado, y ahora se representa cualquier personaje público haciendo sus necesidades. Aquí os dejo un link donde encontrareis una variada colección, en este caso de políticos.


El “tió de Nadal” (Navidad) es un tronco de árbol, decorado o no, en el cual los niños dan golpes con un bastón (“el cagatió”), mientras que se canta una canción, hasta que “caga” regalos. Estos, originariamente eran cosas de comer, pero en la actualidad, “caga” casi de todo, sobretodo los regalos que no pueden esperar al día de Reyes Magos. Desde unos quince días antes de Navidad, los niños van “alimentando” al “tió” para que engorde y así la cantidad de cosas que “cague” serán más y mejores. Los orígenes de esta tradición no están muy claros, dicen que proviene del culto del hombre hacia el tronco que ayudaba a mitigar el frío del invierno y que con el paso del tiempo ha ido evolucionando, primero haciéndose en los hogares más humildes, para irse extendiendo poco a poco. En la actualidad, la influencia de la cultura anglosajona está poniendo en peligro esta tradición. Para un niño pequeño, el “tió” puede llegar a ser tan mágico como los Reyes Magos. No he puesto una fotografía, porque todas las que he encontrado están decoradas con un semblante “humano”, y el que yo recuerdo de mi infancia no era así, pero si alguien está interesado en ver y saber algo más, aquí lo teneis. También os dejo una canción (en catalán y traducida) de las que se cantan mientras se le golpea. Existen muchas variantes, ya que se trata de una tradición de ámbito familiar, pero como ejemplo está muy bien.

Caga tió -caga tió-
ametlles i torró -almendras y turrón-
no caguis arangades -no cagues arenques-
que són massa salades -que son demasiado salados-
caga torrons -caga turrones-
que són més bons -que son más buenos-
Caga tió -caga tió-
ametlles i torró -almendras y turrón-
si no vols cagar -si no quieres cagar-
et donaré un cop de bastó -te daré un golpe de bastón-
Caga tió!