viernes, 17 de septiembre de 2010

I have a dream III (false)

Llaman al móvil.

- ¿Si? –contesto.
- Sí –respondo firme.
- ¿A qué hora? –pregunto ansioso.
- ¿Dónde? –inquiero inquieto.
- Allí estaré -asevero ilusionado.

La propuesta era atractiva, total la inversión no era excesiva. Me vestí para la ocasión, casi, casi, con mis mejores galas. En la ducha, un “run” “run” me recorría el cuerpo pero me tranquilicé con un “Tranquilo, que chollos ya no quedan.” aunque también pensaba “¿Y si queda uno?”.

Ahora, cuando todo ha pasado, tengo la duda, ante la estafa, de si mis sueños son “normales” o no. Sólo contestar al móvil, me dijo una voz amiga “¿Vienes esta noche al cine? Si vienes, conocerás al hombre de tus sueños” y ya me veis, de nuevo aquí.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Vacaciones con blogueros (sic) III

Svenskundervisning för invandrare, Sfi, är en grundläggande utbildning i svenska språket och om det svenska samhället för dig som inte har svenska som modersmål. För att studera genom Sfi ska du bo i kommunen, vara över 20 år och ha uppehållstillstånd.

Det finns kurser med olika inriktning, språknivå och studietakt. Kurserna är gratis men du kan inte få studiemedel för sfi. Tillsammans med en studievägledare kommer ni överens om vilken kurs som passar bäst. Syftet med studierna, tidigare erfarenhet och utbildningsbakgrund har betydelse för val av kurs.


Nota: A ver quien encuentra el error... si lo hay. Para quien tenga dificultades en la lectura, dejo aquí este link por si ayuda en su comprensión.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Vacaciones con blogueros (sic) II

En un interludio vacacional, andaba yo algo distraído por casa, cuando me fijé en un mueble. Desde que tengo uso de razón que he vivido con ese mueble. Cuando rompí el cordón económico-umbilical con mis padres el mueble se fue conmigo, y con el hice mi primer y último trabajo de restaurador. A ratos, con mucho mimo lo fui rehabilitando, sobretodo del festín que se habían dado las carcomas, esas diminutas larvas que comen madera antigua. El resultado fue tan bueno que mi madre intentó que se lo devolviese, pero la condición de “si vuelve el mueble vuelvo yo” no la aceptó.

A plena luz veraniega pude observar con claridad que el brillo y esplendor de antaño había desaparecido. El servicio ya no es “como el de antes” y no me lo han cuidado como se merecía. Ni corto ni perezoso (cosa inhabitual en periodo estival), busqué de entre los cuatrocientos productos de limpieza que hay en casa (dudo que existan tantas superficies, manchas o tipos de suciedad para tanto producto), el que yo sabía que necesitaba mi mueble, y lo encontré. Lo que no conseguí encontrar fue un trapo de lana, que es el tipo de tejido idóneo para aplicar el producto.

Y ahí me ves, sentado en el suelo, con mi lata de cera, mi trapo de algodón (un trozo de un polo muy viejo de color granate) haciendo de académico de la RAE, pero no a la lengua, sino a mi viejo mueble. Con los efluvios de la cera (similares a los de la cola) entré en trance (¿redundancia hispano/inglesa?) y me uní espiritualmente con otro bloguero y me puse a cantar, no la de Lady Gaga -hubiese sido demasía obvio-, sino una que canta su (querido) homónimo en catalán (había dicho similares a los de la cola, rectifico, superiores a la cola). Evidentemente el mueble es un armario, pero no empotrado. No todo es perfecto.

Si quieres ver la lata de cera, clica aquí.

martes, 7 de septiembre de 2010

Vacaciones con blogueros (sic)



Sus motivos tendría, pero seguramente la visita al National Museum of Ireland estaba más relacionada en saber si Sinéad O'Connor estaba expuesta allá, como una pieza más de museo que en conocer la historia irlandesa, que también le interesaba. Escogió el centro de Arqueología e Historia en Kildare Street, cosa que casi me pareció ofensiva hacia la pobre Sinéad, pero si hubiese escogido el de Artes Decorativas en Collins Barracks la ofensa sería la misma. Después de patearse el museo desde el año 2200 A.C. hasta la Irlanda medieval, pasando por la época vikinga, se dio por vencido de que allí no encontraría a su pobre cantante, pero le quedó la duda de si aún no le correspondía estar ahí o los irlandeses, por muy irlandeses que fueran, aplican aquello de que nadie es profeta en su tierra.

Con los pies hechos polvo, y lamentándose, por lo del polvo evaporado de la noche anterior, se encaminó a Nassau Street, para dirigirse a su siguiente parada: el Trinity College. A unas cuantas yardas de distancia (el ya sabía que allí funcionan con el sistema métrico decimal pero lo de yardas le daba más sensación anglosajona), vio un pub, The Porterhouse Central, y decidió continuar haciendo el turista y tomarse otra Guinness, cerveza que ya empezaba a aborrecer después de tres días en Dublín. A mí me dio igual, mi presencia era espiritual, y los espíritus no beben, así que le acompañé con la esperanza de escuchar algo de música irlandesa, por ejemplo Mrs. McGrath, aunque no fuese la versión de Bruce Springsteen. La música que sonaba no la identifiqué, le podría haber preguntado a mi acompañado, qué era –él lo sabe todo-, pero era demasiado pronto para hacer el numerito de “manifiéstate, espíritu”, así que esperé a la siguiente. Mientras miraba sus morritos manchados de espuma, sonaron los primeros compases de un tema y el sonrió, seguramente por lo del museo. Ella tiene razón.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Diván XII

- Y ahora… ¿qué te pasa?
- Eh, eh, no se ponga así, ¿vale?
- No me pongo de ninguna manera.
- El “Y ahora” ha estado toda una declaración de intenciones, ¿o no?
- Bueno, verás…
- Sí, ya se que soy un pesado, pero hacía un montón de tiempo que no me visitaba.
- Y… ¿qué te pasa?
- Pasarme, lo que se dice pasarme, creo que no me pasa nada.
- ¿Y el motivo de tu visita?
- Estoy preocupado.
- Ah, ¿sólo eso?
- ¿Le parece poco?
- Depende. ¿Cuál es el motivo de tan honda preocupación?
- Me siento diferente al resto, como un bicho raro.
- Todos somos diferentes.
- Ya, me lo imagino, pero…los medios de comunicación…
- Esos tienden a homogeneizarlo todo.
- Bueno, más que eso, te anuncian que patología tienes que sufrir.
- ¿Y en tu caso, de qué no sufres?
- Del síndrome postvacacional.
- Veamos, ¿te sientes cansado?
- Si, muy a menudo.
- ¿Falta de apetito?
- Sí, sobre todo cuando me abrocho el cinturón.
- ¿Problemas de insomnio?
- Si no tener una hora para irse a dormir es tener insomnio, sí.
- ¿Problemas de concentración?
- ¿Cómo?
- ¿Irritabilidad?
- ¿Pero esto qué es? ¿un interrogatorio en tercer grado?
- ¿Ansiedad? ¿Tristeza? ¿Pasotismo?
- Eso ¿es una pregunta o son tres? A tomar por...
- Siento contrariarte pero sufres de ese síndrome.
- Yo siento contrariarle a usted, porque aun no he hecho las vacaciones.

viernes, 6 de agosto de 2010

Adjö

Como reza (¿a que Dios?) la imagen, me voy de vacaciones. Error en el verbo, porqué ¿dónde está “Vacaciones”? Todo el mundo –teóricamente- ha estado de vacaciones pero no en Vacaciones. El aeropuerto de Vacaciones ¿tiene controladores aéreos? ¿Hay muchos guiris en Vacaciones? ¿Qué cambio hay entre el euro y la moneda de Vacaciones? ¿Es exótica la comida de Vacaciones? (tómese comida en el más amplio sentido de la palabra) Los vacacionantes o vacacionosos, gentilicio de Vacaciones, ¿son simpáticos?, es más ¿qué idioma hablan? ¿Es cierto que todas sus habitantes son féminas? Vacaciones, ¿es como la ex Yugoslavia?, ¿existe Torociones?

Después de leer las tonterías previas, un observador neutral, opinaría que realmente el que las ha escrito necesita vacaciones. Parte de razón puede tener, pero se puede cambiar el “me voy de vacaciones” por el “me voy de compras” o “me voy de marcha” y las mismas preguntas me asaltan, sobre todo el saber el sexo de los habitantes de Marcha, no por nada, simple curiosidad, malsana. Total, que ya no sé si me voy o no.

Más de uno habrá observado que la imagen no reza correctamente (imagen atea) ya que “vacancy” no quiere decir vacaciones, pero es una palabra que siempre me ha gustado y que se “parece” mucho a vacaciones, ¿tal vez porque quiera decir vacante? Pues nada, a los que no las tengáis (subjuntivo muy homosexual), a los que las estéis teniendo y a los que las tendréis en un futuro próximo felices VACANTIONES y hasta la vuelta, si es que vuelvo y si no vuelvo… gracias a todos por todo.

viernes, 30 de julio de 2010

Premios ... Interruptus

Hace unos días, mis queridos colegas Thiago y Alex tuvieron la ocurrencia (o benevolencia) de enviarme un premio, y curiosamente el mismo “La pluma dorada”. Ni que decir tengo que no merezco tales distinciones ni por la parte de la pluma y menos por el color, tal vez el que me vendría mejor sería uno herrumbroso ya que últimamente escribo con cuenta gotas. Eso es sólo una verdad a medias, ya que algo escribo, lo que estoy falto es de tiempo para darme a este mundo blogueril. Como agradecimiento a la concesión de estos prestigiosos premios (si Theo lo(s) tiene, eso ya es prestigio) dejo aquí un pequeño fragmento del placer de la escritura, dedicado principalmente a Thiago y Alex. Gracias.

Interruptus

Las campanas tañían (hacía meses que quería utilizar esta palabra). No era domingo ni fiesta de guardar. Pasados los primeros tañidos supo que tocaban –tañían- a muertos. Error común asignar el plural cuando con toda seguridad se trata de un singular. Tal vez por el hecho de no ser singular –la muerte- se utiliza el plural. Allí, sentado en el alfeizar (más ganas le tenía a esta palabra) escuchaba la lenta cadencia de los badajos (ni que decir tiene que ya me he derretido con esta otra) mientras golpeaban el frio metal.

Las campanas dejaron un rastro de tristeza en el ambiente. Aspiró y con él –el aspiro- le llegaron unos aromas muy agradables. A parte del estiércol, y asociados, no sabía distinguirlos. Tal vez fuera calicanto (aviso que tras esta palabra ando algo húmedo) pero podía oler a madreselva (aquí la humedad se ha transformado en un leve cambio de riego sanguíneo). La luz del atardecer languidecía (aquí el líquido preseminal ha hecho su aparición) y anunciaba un anochecer…

Eso, un anochecer como el del día anterior o como el del siguiente.


PD:A 30 de julio no voy a hacerle una putada a nadie y romperé la cadena. Pido una moratoria hasta el mes de septiembre que seguro que empieza un nuevo curso blogero.