Aparco el coche. Voy vestido para la ocasión. Alguno pensaría que es un atuendo algo viejo. Razón no le falta. El día, mejor dicho, la temperatura no acompaña. Voy solo, pero no estoy solo. Ando unos 15 minutos. Veo gente. Oigo gente, que no veo. Veo rastros por donde ha pasado gente, gentuza, vándalos. Veo restos de botellón, más bien de “after”.Me adentro. Miro, observo. Siempre es mejor ir subiendo. Por el entorno, se lo que puedo encontrar. Los primeros minutos, prometedores. Tres víctimas, anaranjadas. Mas allá unos muy jóvenes, de un tono gris, tirando a negro. La boca se me hace agua. Se abre un paréntesis. La boca se seca. Avanzo con dificultades. Tres más. Muy cerca, unos que son pecado. Pecado mortal y hay muchos (¿Por qué el pecado mortal se llama "amanita faloide"?). Viéndolos, pienso en por qué molestar al prójimo tirándose al metro. Ahora unos que al cocinarlos se vuelven amarillos. Ahora unos con el pie amarillo. Y al final, casi un momento antes de una retirada honrosa, allí, allí están. Virgen, la zona. Aquí uno, mas allá otro y otro y otro y otro... todos entre el follaje. De vuelta al coche aguanto la mirada de más de uno. Envidia, y pensar si sería posible salir de noche con una cesta y un bastón, y contemplar de vuelta tus trofeos. Aquel rubio que te ha hecho una caída de ojos, aquel pequeño moreno que ha esbozado una sonrisa, aquel armario que te ha mirado y has pensado "quita, quita". Y por último, aquel que a sabiendas que nada bueno te traería, lo has probado de todas formas. Y al final, se limpian, y se saltean. Como acompañamiento de carnes, pasta y huevos son deliciosos. Si vas de “sofís”, hasta una ensalada templada. Pero los "otros", los nocturnos mejor comérselos solos, de acompañamiento no son aconsejables y todos juntos pueden, cuanto menos, empachar.
NOTA: Este post fue escrito el otoño pasado pero problemas del directo me impidieron publicarlo. Este año he vuelto unas cuantas veces. Mis víctimas acostumbran a ser “rovellons”, "llanegues", "fredolics", "llengües de bou", "camagrogs", "carlets", "trompetes de la mort" y "rossinyols".


















