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miércoles, 24 de noviembre de 2010

Oh! Toño!!!

Aparco el coche. Voy vestido para la ocasión. Alguno pensaría que es un atuendo algo viejo. Razón no le falta. El día, mejor dicho, la temperatura no acompaña. Voy solo, pero no estoy solo. Ando unos 15 minutos. Veo gente. Oigo gente, que no veo. Veo rastros por donde ha pasado gente, gentuza, vándalos. Veo restos de botellón, más bien de “after”.

Me adentro. Miro, observo. Siempre es mejor ir subiendo. Por el entorno, se lo que puedo encontrar. Los primeros minutos, prometedores. Tres víctimas, anaranjadas. Mas allá unos muy jóvenes, de un tono gris, tirando a negro. La boca se me hace agua. Se abre un paréntesis. La boca se seca. Avanzo con dificultades. Tres más. Muy cerca, unos que son pecado. Pecado mortal y hay muchos (¿Por qué el pecado mortal se llama "amanita faloide"?). Viéndolos, pienso en por qué molestar al prójimo tirándose al metro. Ahora unos que al cocinarlos se vuelven amarillos. Ahora unos con el pie amarillo. Y al final, casi un momento antes de una retirada honrosa, allí, allí están. Virgen, la zona. Aquí uno, mas allá otro y otro y otro y otro... todos entre el follaje. De vuelta al coche aguanto la mirada de más de uno. Envidia, y pensar si sería posible salir de noche con una cesta y un bastón, y contemplar de vuelta tus trofeos. Aquel rubio que te ha hecho una caída de ojos, aquel pequeño moreno que ha esbozado una sonrisa, aquel armario que te ha mirado y has pensado "quita, quita". Y por último, aquel que a sabiendas que nada bueno te traería, lo has probado de todas formas. Y al final, se limpian, y se saltean. Como acompañamiento de carnes, pasta y huevos son deliciosos. Si vas de “sofís”, hasta una ensalada templada. Pero los "otros", los nocturnos mejor comérselos solos, de acompañamiento no son aconsejables y todos juntos pueden, cuanto menos, empachar.

NOTA: Este post fue escrito el otoño pasado pero problemas del directo me impidieron publicarlo. Este año he vuelto unas cuantas veces. Mis víctimas acostumbran a ser “rovellons”, "llanegues", "fredolics", "llengües de bou", "camagrogs", "carlets", "trompetes de la mort" y "rossinyols".



sábado, 20 de febrero de 2010

Happy Laberinto to you

Tal día como hoy, hará un año, publiqué el siguiente post con el que abría este blog. Seguro de que casi nadie lo leyó, pues lo vuelvo a publicar, o sea, republico, que recordémoslo, viene del latín “res pública” o sea, la “cosa pública”. Escribir tiene sus cosas. Republicas y una de tus convicciones más profundas se tambalea. Yo, monárquico convencido “de toda la vida”, no se si lo había dicho anteriormente pero soy el “rey de la (mi) casa” me veo republicando cosas. Ikea lo intentó, con aquello de la “república independiente de nosedonde”, pero como el anuncio no llevaba el consabido manual de montaje, pues no cuajó (los catalanes intentaron hacer una cosa similar pero sí que adjuntaron el manual y aún, diez expertos “manitas” no se han puesto de acuerdo en si se puede montar o no). Solo me resta agradecer a todos los que habéis perdido un sólo minuto de vuestro tiempo en intentar descifrar lo que dejo aquí. Gracias.

El laberinto


Chumba Chumba Chumba (eso es la música del local). Era tarde, bastante tarde. Había cambiado de posición. Hago ir el radar, no se si de izquierda a derecha o al revés y a mi derecha había un chico, edad indeterminada, no más de 20. No está solo, está, como mínimo con otro chico y unas chicas. Lo escaneo. Estatura media. Pelo castaño, ni mucho, ni poco, eso, normal. Cara agradable, nariz agradecida, como mínimo para mí, cuando las veo solidarias con la mía, les cojo cariño (tengo dudas de si al portador o al propio apéndice). Algún grano (seria el chocolate, seguro). Vestido………. joder, no se, vestido. Camiseta “modernilla”, vaqueros, cinturón ancho, y zapatillas. Mirada por aquí, mirada por allá. En un descuido, de él, creo entrever que lleva unos gallumbos del H&M, de esos color chillón con ribetes blancos. Como aún no soy experto en lenguaje visual, no se si en sus miraditas, me envía a la mierda cuando me mira (lo más probable) o me esta tirando los trastos (lo más improbable) . Pero yo a lo mío. Me centro en sus zapatillas. El dibujo superior era un laberinto. Cinco minutos intentando mirar el camino correcto. Tampoco domino el lenguaje gestual. Consulta su móvil. Opción a) Está nervioso por mi(s) mirada(s). Opción b) Intenta enrollarse conmigo vía bluetooth. Opción c) Esta llamando a la policía. Opción d) Envía un SMS poniendo SOS. Opción e) Todos miramos el teléfono para hacernos los interesados. No fuma, no le puedo dar fuego.
Me vuelvo a casa. No se que me pasa. ¿Por qué cojones no le he preguntado si tenia solución el puto laberinto?

NA(1): Aclaración: “Estatura media” es un concepto acuñado por las clases dominantes, los altos, para referirse a la gente más baja que ella. Del mismo concepto se deriva “Estatura baja”, que obvia decir (pero lo digo) que lo utilizan los de “Estatura media” para referirse a la gente más baja (si cabe) que ella. Quien dijo que el tamaño no importaba?.

NA(2): Agradecimiento: Quiero agradecer a Thiago los ánimos y los consejos que me ha dado para empezar con todo esto. Moitas gracias. El éxito de esta empresa será suyo, el fracaso, mio.