Cuando era pequeño, más si cabe, Dolores Ibárruri, “La Pasionaria”, era la roja (a parte de ser mala). Más tarde, la pasión (pregúntese a Jesucristo –o a Dolores- por esta palabra) de un adolescente por el futbol, le descubrió una nueva roja, la tarjeta. En la tardo adolescencia –época en la que vivo anclado- volví a descubrir la roja, en este caso una bandera, en un rápido y fugaz viaje hacia y por la izquierda, atribuido años más tarde a la expresión “que débil es la carne” más que al descubrimiento de su equivalente italiano “
bandiera rossa”. Ese color con artículo femenino fue perdiendo significado, hasta que un día, el cine me la devolvió con “
The thin red line”. Fue un aviso, ya que al poco tiempo, Morfeo –ni en sueños, ni en sus brazos- me la puso ante las narices, pero en este caso en formato de pastilla. No caí en la trampa de escoger una de ellas, sabía que era el veneno de “los que lo manejan todo” para inducirme hacia un bipartidismo aterrante. Neo tomó la roja (pausa; suspiro por Keanu). Ahora, la roja se nos vuelve a aparecer en formato de selección. El tema, de original lo es poco, en Francia hace mucho tiempo que se oye aquello de “
Allez le Blue”. Pero esta roja, para mi ha caducado hoy, pero el motivo no es ningún tipo de desapego hacia aquello que nos debería unir, el único motivo ha sido la lectura de un
post. A partir de hoy, de roja solo hay una, y es la cara que me ha quedado al leerlo. Theo, que vols que digui?
"Plagués a Déu que mon pensar fos mort e que passàs ma vida en dorment".Ausiàs March (1397–1459)
PD: A los defensores de las minorías: Desde este momento abro una campaña para la recuperación del memorial histórico de ese gran olvidado que es el L*=80.0 C*=95.0 H*=85.0º (El). Si no sabes de que va, pincha
aquí.