viernes, 9 de julio de 2010

Problemas informáticos

Hace rato que intento bajarme desde la página web del Tribunal Constitucional, perdón, tribunal constitucional la sentencia completa del estatut, perdón ESTATUT. Me aparece esta ventanita. ¿Alguien puede ayudarme?


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miércoles, 7 de julio de 2010

E.F.E. (mérides)


Otoño, 1985. Hace tres o cuatro meses que he empezado a salir con mi última novia. Descubro que la cotización de un emparejado sube como la espuma. Trabajo en informática. Dicen que es el futuro. Acabo de volver de una escapada por el rio Vero (Somontano, Huesca). Barranquismo. Cuando lo explico me miran como un bicho raro (ya despuntaba). Tengo presente una foto del Opel Corsa 1.2, mi primer coche.

Verano, 2010. Hace unos meses que estoy casado. Mi pareja sólo vive a 997 kilómetros. Esta distancia asegura un matrimonio largo y duradero, como mínimo durante las próximas 23 reencarnaciones. Hace tiempo que descubrí que todo baja, incluso la espuma. Sigo trabajando en informática. Digo que es el principio del fin (la informática). Ahora, raro es, quien no practica deportes de aventura. El rio Vero sigue ahí, pero ahora “protegido” por un parque natural. Por ahí hacen un vino más que aceptable.

Mi amigo Michel J.Fox, del que sólo tengo en común lo de zorro, programó un viaje, en su De Lorean DMC-12, con destino a ayer, sí está bien escrito, “a ayer”. Ahora le hago caso a mi otro amigo Alessandro y mi única programación es “Destination unknown”, es más emocionante.

Nota del autor : Debido a los ríos de tinta vertidos tras el comentario de “Destination unknown” , se aclara que era una referencia alegórica, y que en la frase “I Left my job my boss my car and my home” no hay nada cierto. Bruce siempre será Bruce.

lunes, 5 de julio de 2010

Encuentro XV : .. y reencuentro.

Viernes, 3:00h, Barcelona, cierto local nocturno.

- ¿Quieres uno? –le digo mientras le ofrezco un chile.
- ¿Qué? ¿Cómo? –contesta mientras lo coge.
- No te lo tomes con la misma lascivia con la que yo me lo metía en la boca. He visto como sonreías..

…/…

-¿A qué te dedicas?
- Estudio, ¿y tú?
- Yo ahora también, a ti.

…/…

- ¿Qué hacías antes con el teléfono?
- Escribía. Tengo un blog.
- ¿No escribirás sobre mí?
- No, tranquilo –contesté. Mentira.

…/…

- Y esto, ¿Qué es? ¿Es de una marca de motos? –me pregunta mientras pasa la mano por la serigrafía de la camiseta.
- Sí, antigua. No te haré la broma de la marca y su relación con cierto conjunto de atributos varoniles.
- Ah, Bultaco -dice.
- Estoy por preguntarte por si muerde.
- ¿Quién?
- El cocodrilo.
- Jajajaja.

…/…

- ¿Nos movemos?
- Sí, te sigo –le contesto.

…/…

En la oscuridad, después de comprobar que lleva brackets, descubro que los pantalones de chándal que lleva, podrán ser discutiblemente antiestéticos, pero facilitan determinados accesos.

…/…

- Oye, me ha encantado conocerte. Me voy a bailar un rato.
- Ah -contesto por contestar.


Viernes, 7:00h, Barcelona, en un piso.

Me despierto sobresaltado y sudoroso, posiblemente una pesadilla. Recuerdo los últimos momentos de esta y me levanto rápido directamente a mirar mis pantalones. La cartera y el teléfono siguen ahí. Vuelvo a la cama aliviado.


Domingo, 13:15h Barcelona, Platja de la Vila Olímpica.

Paseo por la orilla, cosa que hago cuando me aburro en la playa. A cierta distancia, me parece verlo. A medida que me acerco, confirmo la sospecha. És él. Sobrepaso su posición, veinte, cuarenta, no sé, hasta que se acaba la playa. Media vuelta y encaro el regreso. Está ahí, sospecho que junto a su familia. Creo que me ha visto. Justo a su altura disimulo indisimuladamente una mirada. Cuando dejo la mirada, sonrío. Sin verlo se que el también ha sonreído. Chándal, brackets, bultaco. Me tiro al agua.

jueves, 1 de julio de 2010

L*=37.0 C*=70.0 H*=35.0º (La)


Cuando era pequeño, más si cabe, Dolores Ibárruri, “La Pasionaria”, era la roja (a parte de ser mala). Más tarde, la pasión (pregúntese a Jesucristo –o a Dolores- por esta palabra) de un adolescente por el futbol, le descubrió una nueva roja, la tarjeta. En la tardo adolescencia –época en la que vivo anclado- volví a descubrir la roja, en este caso una bandera, en un rápido y fugaz viaje hacia y por la izquierda, atribuido años más tarde a la expresión “que débil es la carne” más que al descubrimiento de su equivalente italiano “bandiera rossa”. Ese color con artículo femenino fue perdiendo significado, hasta que un día, el cine me la devolvió con “The thin red line”. Fue un aviso, ya que al poco tiempo, Morfeo –ni en sueños, ni en sus brazos- me la puso ante las narices, pero en este caso en formato de pastilla. No caí en la trampa de escoger una de ellas, sabía que era el veneno de “los que lo manejan todo” para inducirme hacia un bipartidismo aterrante. Neo tomó la roja (pausa; suspiro por Keanu). Ahora, la roja se nos vuelve a aparecer en formato de selección. El tema, de original lo es poco, en Francia hace mucho tiempo que se oye aquello de “Allez le Blue”. Pero esta roja, para mi ha caducado hoy, pero el motivo no es ningún tipo de desapego hacia aquello que nos debería unir, el único motivo ha sido la lectura de un post. A partir de hoy, de roja solo hay una, y es la cara que me ha quedado al leerlo. Theo, que vols que digui?

"Plagués a Déu que mon pensar fos mort
e que passàs ma vida en dorment".

Ausiàs March (1397–1459)

PD: A los defensores de las minorías: Desde este momento abro una campaña para la recuperación del memorial histórico de ese gran olvidado que es el L*=80.0 C*=95.0 H*=85.0º (El). Si no sabes de que va, pincha aquí.

domingo, 27 de junio de 2010

Gràcia

Gracia, no me hacía. Buscar un adjetivo a la cita sería menospreciarla. Quedamos en la confluencia de Travessera de Gràcia con Gran de Gràcia del barrio de Gràcia (¿alguien tenía dudas del nombre?). Fuimos paseando por una de sus calles peatonales hasta la Plaça de la Vila. En 1987, esta villa independiente fue anexionada por la creciente voracidad de Barcelona y su ensanche (podría decirse en este caso enganche), ya que lo que media entre Ciutat Vella i Gràcia es una gran parte del Ensanche –aquello cuadriculado de Cerdà-. Conseguimos una mesa en una de las terrazas de la plaza. Nos sentamos a saborear lo que fuese (que más daba) sentados de frente pero de lado.

La noche se cerró y por esas calles estrechas él me guió hacia el restaurante. Vergüenza tendría que haber sentido al dejarme guiar por el visitante. Tuve un momento de duda. ¿Sería él o tal vez Google Maps se había adueñado de su físico y un googuelito me estaba invadiendo mi privacidad? Sentados en el restaurante, leve roce de rodillas. Allí respiré tranquilo, un googuelito me hubiera dicho “Quizás querrías haberme tocado otra cosa” y me presentaría una lista de opciones, pero su disculpa me tranquilizó. Era él.

Cenamos, hablamos de todo, incluso del latín –el nombre del restaurante es una palabra en latín-, tonteamos (ahora recuerdo que era yo el que tonteé) con el camarero alemán –raza teutona- e hicimos desaparecer una botella de vino del Montsant que –segundo ridículo de la noche- contenía una variedad de uva que no sabía cual era (*). Y como no podía ser de otra manera, en nuestro particular “de Gràcia en Gràcia y tiro por que me toca”(**), nos fuimos a tomar una caipiriña en un local justo en los límites del barrio, pasando por un par de joyas modernistas, de aquellas que las enseñas y quedas bien (no hablé en exceso por no meter la pata, no fuese que el vino hubiese transformado a mi partnaire en un wiki (¿más?)).

A partir de ahí, lo que pasase o pasare, importa poco. Hay un “vacio” de unas tres horas que como no pasaron en Gràcia (a pesar que pasamos por el Passeig de Gràcia), pues no son motivo del post. Con las primeras luces del día, nos fundíamos en un abrazo y nos despedíamos, y… maldita la gracia, esto pasaba en la calle “Gran de Gràcia”. Y ahora, con la prespectiva que da el tiempo –una semana- pienso en el toque de gracia que él, a todo le da, que me ha dejado en estado de gracia, y que tan aficionados somos a importar cosas yankees, celebraré mi particular “dia de acción de gracias” ese día de junio. Gracias.


(*) Creo recordar que la variedad de uva era “samsó” también conocida como “cariñena” aquí llamada “carinyena” pero al coincidir con la D.O. del mismo nombre se utiliza esta derivación del francés “cinsaut”.
(**) ¿Alguien adivina el nombre del juego imaginario?


martes, 22 de junio de 2010

El concierto y el descuido

Este pasado fin de semana, lo menos notorio que hice fue comentar con una pianista el posteado concierto. A parte de los comentarios técnicos y de bromear sobre la pasadora de páginas me preguntó si había visto en el intermedio al afinador. No, no lo vi y a mí que no me gusta perderme nada, va y me lo pierdo. Pues durante el descanso, salió raudo y veloz como el rayo, y provisto de su herramienta, tocó tres notas, le dio a la herramienta, otras tres notas y desapareció. Y para hacer más leña del árbol caído –tal vez el nadia- me espetó un “Ah, ¿pero no vistes el nombre del afinador en el programa?" Mi cara, fue de aún más espía.

Cometí el error de ni fijarme, por las ansias de salir a estirar las piernas, ni de verlo en el programa, pero como rectificar es de sabios, ahí queda, que el Sr. Jiro Tajika acompaña a la Sra. Pires para afinarle el instrumento, en este caso un piano de cola YAMAHA CFIIIS. Donde no cometí el error fue por no preguntar si el tal Jiro también se afinaba el instrumento con la pianista, ya que previamente me dijeron que Pavel, el del “chelo”, se lo afinaba. Un ménage à trois muy musical.

jueves, 17 de junio de 2010

El concierto y sus cosas.

El otro día, bueno, hace muchos fui a un concierto y clásico. Esto de música puede ser discutible ya que el A-ba-ni-bi que fue la canción de Israel de la Eurovosión de 1978 a muchos les puede parecer un clásico, pero catalogarlo dentro del concepto música clásica creo que es pasarse. Dicen que la música clásica es lo opuesto a la música popular y también que es la música culta. Todo ello, más que discutible, a más de uno le puede parecer hasta un insulto.

Los intérpretes fueron Maria João Pires, al piano y Pavel Gomziakov al violonchelo. Dicen que la portuguesa es una de las primeras figuras mundiales en eso de tocar teclas. La señora ya tiene una edad -65- y para hacer más livianos sus recitales se hace acompañar de otros instrumentos (e instrumentistas) y así poder descansar. Tocaron Chopin (Fryederyk para los amigos), que si un estudio, que si una sonata o que si unas mazurcas y una pequeña pieza de Liszt, muy romántico, todo ello, excepto la de Franz (Liszt). Los que entienden dicen que estuvo muy bien, pero que les supo a poco. A mí me supo bien, será que entiendo poco.

La primera parte, la virtuosa, la tocó todo de memoria, y la segunda con partituras y pasadora de páginas. Pues bien, en una de las pasadas de página, va y se equivoca, y la pianista, con un arte y una velocidad increíbles, rectificó. A partir de ese momento ya estuve más pendiente de la “pobre” pasadora que del concierto. Es que soy sufridor. Por suerte no se volvió a equivocar.

El concierto se hizo en el Auditori, que visto lo visto ahora no sé si es de aquellas inversiones públicas que no nos “corresponden”, aunque sea de finales del siglo pasado -1999-. El público, como siempre, tose. Siempre hay cinco o diez personas que a la que hay una pausa tosen. ¿Será el tabaco? Sé que esto a la mayoría de los artistas no les gusta nada, pero creo que la Pires no es de esos, ya que cuando tocó un par de solos el Pavel, ella tosió (mira que no esperarse a una pausa….). Leyendo el programa me enteré de que en esto de la música clásica son pocos y encima todos familiares. La pieza que tocaron de Liszt se llama “La lúgubre góndola” y la escribió para transcribir el sentimiento de dolor y tristeza por la muerte de su yerno, que no era otro que Richard Wagner (Apocalypse Now, entre otras –jajajajaja-). El título intenta recordar el séquito fúnebre de los restos del compositor por los canales de Venecia.

Por si no teníamos suficiente con el Liszt y su yerno, resulta que el Pavel Gomziakov, el violonchelista, ruso él, no podía haber nacido en ningún otro sitio que no fuese Txaikovski, que resulta que es una ciudad, y no podía estudiar en ningún otro lugar que no fuera el Conservatorio Txaikovski de Moscú (también lo hizo en la escuela Reina Sofía de Madrid). Dios los cría y ellos se juntan o… ¿es al revés?.

PD: ¿Porqué la gente no se llamará de igual forma en todos los idiomas?
Piotr Ilitx Txaikovski (CAT)
Piotr Ilitch Tchaikovsky (POR)
Piotr Ilich Chaikovski (ESP)
Pyotr Ilyich Tchaikovsky (ENG)
Piotr Ilitch Tchaïkovski (FRA)
Pjotr Iljitsch Tschaikowski (DEU)
(El ruso, lo obvio)

NA: Este post está dedicado para aquel que dice que soy un intelectual, para uno que se tuvo que ir a Bulgaria a ¿buscar? a Pavel, para el que se viene a Barcelona en busca de música “avanzada”, para Diógenes, que aunque sea un perro, seguro que le gusta la música romántica, para el que se preocupa por lo nacional; siempre podemos invadir Portugal, Rusia nos queda lejos, y por los menos asiduos que no menos amados lectores. Stanley, un tango es un tango.