
Era del Este, de bastante, como de muy del Este tanto que por un momento no pensé que estaría más cerca si miraba hacia el Oeste. Y oh! sorpresa, en este caso descubrí que este, el del Este, no era como los demás, si bien hay que decir que de tan al Este nunca me había encontrado. No estaba solo, iba con más gente, pero no eran del Este, eran del Norte, creo. Joven, algo más de veinticinco años, de mediana estatura, vestía todo él de negro, a conjunto con su cabellera, negra. No hubieron presentaciones, fue aquello que se llama “aquí te pillo aquí te mato”. Y me tocó. Su mano derecha era fuerte y vigorosa y la izquierda precisa y delicada. No fue una improvisación. Se me hizo corto y me quedé con las ganas de más y eso que había estado sublime. Es de aquellos que dices: “es un profesional”, pagué, pero con gusto, con mucho gusto.
Me tocó, sí, pero no fui el único, sería más exacto decir que tocó. La otra noche, Sergey Khachatryan tocó como solista, acompañado de la Philharmonica Orchestra, el concierto para violín y orquesta num.1 en la menor, op 77, de Dmitri Shostakóvich. Khachatryan es natural de Yerevan, capital de Armenia. Un virtuoso. Toca el violín, pero no cualquiera, toca el Stradivarius Lord Newlands de 1702 por gentileza de la Nippon Music Foundation. No hubo bis. Una pena. La noche no podía acabar de otra manera que escuchar la sinfonía Manfred, en si menor, op 58. del compositor ruso Tchaikovsky que está inspirada en el poema dramático de Lord Byron .
PD: Aquí os dejo un video del Khachatryan, tocando, no a mi, sino a Shostakóvich. También un link con un movimiento del Mafred de Tchaikovsky (la parte más conocida hacia el 5:20).
Me tocó, sí, pero no fui el único, sería más exacto decir que tocó. La otra noche, Sergey Khachatryan tocó como solista, acompañado de la Philharmonica Orchestra, el concierto para violín y orquesta num.1 en la menor, op 77, de Dmitri Shostakóvich. Khachatryan es natural de Yerevan, capital de Armenia. Un virtuoso. Toca el violín, pero no cualquiera, toca el Stradivarius Lord Newlands de 1702 por gentileza de la Nippon Music Foundation. No hubo bis. Una pena. La noche no podía acabar de otra manera que escuchar la sinfonía Manfred, en si menor, op 58. del compositor ruso Tchaikovsky que está inspirada en el poema dramático de Lord Byron .
PD: Aquí os dejo un video del Khachatryan, tocando, no a mi, sino a Shostakóvich. También un link con un movimiento del Mafred de Tchaikovsky (la parte más conocida hacia el 5:20).



