martes, 8 de febrero de 2011

Los peligros del posteo

Timosha y Sasha esperaban el momento mientras miraban con tensa distracción los escaparates de la boutique B. & N., algo más entretenidos que la mercería de enfrente. Habían llegado hacía pocas horas procedentes de Moscú. El martes, uno de febrero, los sofisticados sistemas de detección de la policía rusa –militsiya- , habían hecho saltar todas las alarmas. Un desastronauta, sin saberlo, se había metido en la boca del lobo. Vladímir Vladímirovich Putin, enfurecido por el ridículo de su policía, contactó con la mafia para que resolviesen el tema. Una cosa era escaparse por una infracción de tráfico y otra era jactarse en público de tener una manada.

El cuerpo, al parecer, del desastronauta yacía bajo las letras “aparcamiento los mártires”. Y en su blog se hizo el silencio.


miércoles, 2 de febrero de 2011

Transhumanos en el Valle de Sacramento

“Polvo somos”

Cuando salió de su viejo Chevy, el teniente Harley Daviddaughter de la policía de Sacramento, notó en su rostro el frío aire de una mañana de enero. Estaba a punto de entrar en la morgue y hablar con la doctora Mary No del cadáver que habían encontrado la pasada noche. Cada vez que pisaba el depósito, pensaba que a su ciudad le habían dado el nombre del sacramento de la unción y no el de la eucaristía.

Era un lugar sórdido y lúgubre, no como muchas teleseries y películas mostraban. Cuando entró en la sala de autopsias, una mezcla de olores le golpeó, se sujetó en la puerta y tras reponerse se dirigió directamente a la mesa donde se encontraba la doctora No.

- Buenos días, doctora.
- Hola –contestó secamente.
- ¿Qué me tiene que contar?
- Que sobre la mesa tenemos algo parecido a RoboCop.

Levantando la sábana, quedó al descubierto el hombro derecho, de donde salían un sinfín de pequeños cables hacia una prótesis, plateada, compuesta de antebrazo y mano. El teniente, siempre muy atento a cualquier detalle, preguntó:

- ¿Y el brazo?
- Ah, está ahí. Se lo he sacado… por curiosidad.
- Y ahora me dirá que la parte superior del cráneo es idéntica al casco de Murphy.
- Perdone, no había acabado todavía, está aquí y parece normal –se disculpó mientras se lo ofrecía a la vista como quien lo haría con un coco.
- ¿Alguna “curiosidad” más?
- Sí, mire, fíjese en esto – dice señalándole la parte inferior del cráneo.
- Parece… un conector USB!!!
- Cierto. Lo que desconozco es su utilidad, pero creo que podría estar relacionado con eso del mind unloading o mind uploading, o…
- ¿O?
- O más bien un timo o una especie de adorno corporal.
- ¿Cómo un pircing?
- Seguramente, ya que el conector ese no estaba conectado a nada.
- Prosiga.
- He mirado unos tejidos por el microscopio y he visto que estaban infestados de pequeñísimos corpúsculos metálicos, como si se tratase de metralla.
- ¿Metralla microscópica?
- Creo que más bien se trata de nanobots.
- Me pierdo.
- Siento decirle que yo también. Si estos casos se suceden, tendré que hacer un curso de reciclaje en el MIT.
- ¿Causa de la muerte?
- Muerte por inanición.
- ¿Se ha muerto de hambre?
- Sí. Mire –y le enseña un pequeño artilugio en uno de esos recipientes donde dejan las balas- Este transmisor lo tenía implantado en el estómago y enviaba estímulos al cerebro para crear la necesidad de alimento.
- ¿Y no funcionaba?
- Sí, pero se le acabaron las pilas.

Mientras el teniente Daviddaughter abandonaba el depósito de cadáveres pensó en que una vez más no le había preguntado a la doctora si era familia del Doctor No.

“y en chatarra nos convertiremos.”

martes, 1 de febrero de 2011

Noche XXI


Me lo vuelvo a encontrar. Él no se acuerda de mi.

- Jonatan, ¿no?
- Si –contesta dubitativo y añade- ¿Como sabes mi nombre?
- Me lo dijiste tú.
- ¿Dónde?
- Aquí.
- No me acuerdo.
- Fue una conversación gramatical, esdrújula fue el tema.
- Algo recuerdo ahora.
- ¿Quieres seguir?
- ¿Con?
- Con la gramática –digo yo, pensando que por fin me va a servir de algo la... lengua.
- Bueno.
- Me quedó una duda -le digo con el tono más sugerente que puedo.
- ¿Y es? - me pregunta con un tono del todo indiferente.
- Si es abierta o cerrada.
- ¿El qué?
- La tilde.
- ¿Qué tilde?
- La de la o.
- ¿Qué o?
- La de Jonatan.
- ¿Y quién es Jonatan?
- Tú.
- Yo me llamo Alberto
- No puede ser. No es esdrújula es llana –digo con toda la incredulidad posible.
- Ya, pero lo pronuncio a la inglesa, poniendo el acento en la a.
- ¿Y por qué me dijiste que te llamabas Jonatan?
- ¿Y por qué me dijiste tú que te llamabas como la marca de un coche?

martes, 25 de enero de 2011

En Cade Nado (II)

Frío, tirito, tirita, esparadrapo, trapo, harapo, sapo, sopa, letra, canción, música, músico, postres, helado, frío.

Frío, corta, carta, tarta, tartana, Ana, Bolena, decapitada, decapada, pintura, mano, guante, frío.

Frío frío, caliente caliente, gente, Vicente, bicentenario, campanario, campana, campa, campo, frío.

Frío, me dejó, impertérrito, impertinente, imperturbable, impersonal, impermutable, mutable, muta, chuta, puta, ruta, rata, Rita, rota, mar, ola, frío.

Frío, brío, crio, trío, rio, Grande, glande, ande, marimorena, morena, morrena, glaciar, frío.

Frío, nevera, never, nunca, jamás, jamais, de la vie, vi, vid, vida, Vidal, Sassoon, Sansón, Dalila, Dalí, da da da, do do do, Police, ice, frío.

Frío, abrigo, higo, sigo, digo, ligo, liso, limo, limón, limonero, entero, ente, mente, lente, gente, vente, venta, renta, menta, menda, mendo, venganza, Berganza, voz, hoz, martillo, rojo, azul, verde, color, frío.

jueves, 20 de enero de 2011

Azul casi equivocado

"Como los espléndidos jóvenes de las novelas de Genet, formé saliva en mi boca hasta que fuera una bola de blanca espuma; después la hice rodar como un caramelo sobre mi lengua. Me froté las piernas y me arañé el pecho, mis caderas y los dedos de mis pies estaban pegajosos. La carne de gallina cubrió mi cuerpo como en una súbita corriente y toda mi fuerza se desvaneció."

"La cucaracha había metido su cabeza en un plato cubierto con globos de ketchup; su dorso estaba reluciente de grasa. Cuando aplastas cucarachas, sale un jugo de diferentes colores. Las tripas de ésta debían estar llenas de rojo. Una vez, cuando aplasté una cucaracha que andaba sobre una paleta de pintor, salió un líquido color violeta. No había pintura violeta en la paleta, pensé que el azul y el rojo debían haberse mezclado en su diminuto vientre."

"Pero yo estaba tan colgado que mi polla estaba tan pequeña que ni se veía, y no quería que aquella nenita se diera cuenta. Aparte que puedo con las tías con esos culazos... como el de Reiko, mira."


"No era el sonido de un avión. Era el zumbido de un insecto, en algún lugar detrás de mi oreja. Más pequeño que una mosca, revoloteó por un momento ante mis ojos, luego desapareció en un oscuro rincón de la habitación."

"Ni siquiera cuando le quité con cuidado la tirita del culo, Moko abrió los ojos. Reiko estaba envuelta en una sábana en el suelo de la cocina, Kei y Yoshiyama ocupaban la cama, Kazuo yacía junto al tocadiscos, siempre con su Nikomat en la mano, Moko estaba tumbada boca abajo en la alfombra, abrazada a un almohadón. Había una ligera mancha de sangre en la tirita, el ano se abría y cerraba al respirar, me recordaba a un tubo de goma.
El sudor que le corría por la espalda olía a flujo y a esperma.

Cuando Moko abrió los ojos, aún con algunas pestañas falsas, me sonrió. Luego gimió cuando le puse la mano entre las nalgas y se dio media vuelta.

-Tienes suerte de que llueva, la lluvia cura, apuesto a que gracias a la lluvia no te duele mucho.

El sexo de Moko estaba pegajoso. Se lo limpié con un kleenex, y cuando le metí un dedo, sus nalgas desnudas temblaron."



Llevaba unas cuantas páginas y, traducción a parte, mi extrañeza aumentaba. Miré la contraportada y volví a leer que se trataba de su primera novela. “Pués sí que ha evolucionado, es como de la noche al día.”, pensé. Solo había leído Tokio Blues y After Dark, que me habían parecido novelas “diferentes” pero lo de esta rebasaba muchos límites. Extrañado me conecte a internet y en el navegador teclee Ryu Murakami. Como casi siempre lo primero en aparecer fue la wikipedia. Accedi a la entrada y me fui directamente a la bibliografía, y oh!, sorpresa, no estaban los dos libros anteriormente citados. Instantes después descubrí que los japoneses no son tan distintos a nosotros y que si aquí hay quien se llama Juán o José, allí se llaman Ryu o Haruki.

Continuo la lectura de esta novela nihilista llamada Azul casi transparente. Este libro sí que es “diferente”…


martes, 11 de enero de 2011

Efectos secundarios


Llegó al lugar
el lugar era el de otras ocasiones
lugar de frustraciones
lugar de triunfos
lugar donde jamás había entrado, en su cuarto más famoso
lugar donde hacía correr su imaginación
lugar donde sus fantasías casi se convertían es ias o tal vez en fantas
lugar donde jamás le dijeron no
lugar donde jamás dijo, para que no le dijeran
lugar donde casi siempre decía que no volvería
lugar donde siempre volvía
lugar donde
lugar
lugar
lugar donde se dieron el primer...
y por eso el lugar tendría que ser LUGAR
y después entró en el cuarto
y después dijo y resultó que no le dijeron no
y después volvió al cuarto
y después....
y después volvió a no decir
y después no le volvieron a decir que no
y después volvieron las fantas, con JB
y después
y después
y
y
y después de todo, ahí estaba el pilar donde se habían dado el primer…
lugar
lugar donde.


Barcelona, 3/4 de enero. Efectos secundarios de ingerir el tedio de una discoteca un lunes por la noche.

miércoles, 5 de enero de 2011

Noche XX


Me sitúo, a distancia prudencial, junto a un joven moreno de pelo generoso. Viste polo azul. En mi interior suena la música de cabecera de “El hombre y la tierra”. Estoy en posición de ataque.

Aparece un trozo de hombre, de tez tirando a café con leche, corto de eso último. Se acerca a mi presa y le dice algo mientras le pone la mano en el cuello. No oigo lo que le dice pero por palabras sueltas intuyo que hoy no habrá carne (y era de importación). Veo a mi presa incomoda con la conversación –tal vez asaltoconversación- y al poco rato, vuela.

En unos instantes paso de depredador a posible depredado.

- Are you English? –me pregunta el trozo ese de hombre.
- No
- Are you French?
- No
- Are you German?
- No
- Sweedish?
- No –aunque estoy a punto de decirle que si, que allí el tema del acoso lo llevan bien, sino que se lo pregunten a Assenge.
- Danish?
- No –digo pensando lo antipático y seco que puedo llegar a ser.
- From Finland?
- No –repito, pero ya estoy pensando en que diré cuando me pregunte si soy polaco.
- Where do you come from? –dice cansado (tired) de recitar paises.
- Ummm. From Burundi.

Se aleja tras hacer una sonrisa forzada. Tal vez no tenía sentido del humor.