
Me pongo a hacer la Declaración de Renta y veo que todo sigue igual. No cambiamos. Tanto estado moderno y progresista y me vuelve a suceder lo mismo del año anterior, y del otro. Sujeto pasivo. ¿Pero que pasa? Tanta sensibilidad que anda por ahí suelta y aun no han sido capaces de cambiar eso!!! Tenemos un fantástico Ministerio de Igualdad y todavía no han cambiado el sujeto por un “sujeto/sujeta”. Esto es violencia de género. Si, me he sentido violento. Y si lo cambian por eso que proponía, los derechos de los que están a medio camino, ¿Qué, los volvemos a pisotear? Retiro la primera propuesta y ahora lo dejo en un “sujeto i/o sujeta”. ¿Alguna propuesta más?
Y la segunda parte ya es lo más insultante. Pasivo. Directamente te están diciendo que eres vago, indolente, dejado, perezoso, apático. Es una vergüenza. Encima que te pones a hacer la declaración de una forma voluntaria y alegre, a las primera de cambio, un insulto. Con lo bonito que sería poner “trabajador”, “jornalero”, “servidor de la función pública” (funcionario quedaría demasiado ordinario), “directivo” o “rentista”, por poner unos ejemplos, pero no años y años insistiendo el lo mismo “sujeto pasivo”. Y claro, el colectivo homosexual en pie de guerra. En los principales círculos (sic) homosexuales soplan vientos de revuelta y es fácil comprenderlo. Tras siglos y siglos de luchas para reconocer sus derechos, una puta declaración de renta los vuelve a dividir. Me decía uno ayer “Llevo años recibiendo y ahora ¿que? ¿tengo que dar?”. El pobre chico no entiende aun lo que es la distribución de la riqueza, aunque dentro de poco el concepto desaparecerá por el de “distribución de la pobreza”. Lo más llamativo del caso, es que el colectivo heterosexual, (si, si, que como que han visto que era un chollo estar en un colectivo, pues se han montado uno) no se ha quejado en absoluto y a mi me huele que es porque a la mayoría les gusta que les den. Pues venga a pagar. Pásalo.